Una auditoría internacional del Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL), del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, concluyó que los componentes tecnológicos auditados por la Registraduría operaban bajo controles y mecanismos adecuados, sin hallazgos que comprometieran su confiabilidad. La revision abarco componentes de seguridad, infraestructura y código fuente, sin hallazgos que comprometieran la confiabilidad del proceso. A su vez, la Mision de Observación de la Union Europea afirmo que el sistema supero una auditoria internacional exhaustiva antes de la primera vuelta y califico las fases del proceso como transparentes y ordenadas.