El Departamento de Estado de Colorado inició el 13 de julio la auditoría de límite de riesgo (RLA) de la elección primaria de 2026 con una reunión pública para establecer sus parámetros. El procedimiento, realizado con participación bipartidista en los condados que utilizan equipos de conteo, emplea software de código abierto y una semilla aleatoria de 20 dígitos obtenida mediante el lanzamiento público de veinte dados de diez caras. La semilla alimenta un generador pseudoaleatorio que determina las boletas que cada condado deberá examinar. Según el Departamento de Estado, desde la primera RLA estatal de 2017 ninguna discrepancia detectada ha sido atribuible a un funcionamiento incorrecto del sistema de votación.