Análisis incluido

Estados refuerzan capacidades propias de ciberseguridad electoral tras la reducción del apoyo de CISA

En este análisis · 3 secciones
  1. 01 Enlaces no reponen la capacidad recortada
  2. 02 Quién absorbe el costo del repliegue
  3. 03 Lectura para sistemas de soporte central
Lo esencial
  • CISA envió un memorando a personal del Congreso el 17 de julio de 2026 y prometió publicar en 30 días un plan de recursos de ciberseguridad física y digital para los estados, a menos de 100 días de las elecciones intermedias.
  • La agencia reasignará al personal que le queda a funciones de enlace para 'construir relaciones de confianza' con autoridades estatales y locales, tras la salida de sus especialistas en seguridad electoral en 2025.
  • CISA anunció que para las intermedias empleará un mecanismo de seguridad que ya usó durante la Copa Mundial de Fútbol de 2026.
  • Ante la reducción del soporte federal, los estados asumieron ejercicios de simulación, la contratación de proveedores privados y el pago del EI-ISAC, hoy con membresía en 44 estados.
Contexto
  • La administración electoral estadounidense es descentralizada: los estados fijan buena parte de las reglas y las autoridades estatales y locales organizan materialmente los comicios, sin un organismo nacional que conduzca todas las elecciones. El apoyo federal en ciberseguridad —legislación, financiamiento ocasional, estándares voluntarios y asistencia técnica de CISA— se ha basado en la cooperación voluntaria de las jurisdicciones.
  • En enero de 2017 el Departamento de Seguridad Nacional designó los sistemas electorales como parte de la infraestructura crítica del país; la medida no transfirió la administración de las elecciones al gobierno federal, pero creó la base institucional para coordinar el intercambio de amenazas, la evaluación de vulnerabilidades y una asistencia de seguridad sin costo con autoridades estatales y locales.1
  • Dentro de esa arquitectura opera el EI-ISAC —especializado en infraestructura electoral— junto al MS-ISAC, que atiende de forma más amplia a gobiernos estatales, locales, territoriales y tribales; ambos son operados por el Center for Internet Security, una organización sin fines de lucro, y proveen inteligencia de amenazas, monitoreo, análisis de incidentes y canales de coordinación para las oficinas electorales.2
  • En 2024 el EI-ISAC daba servicio a unas 3.700 jurisdicciones electorales, con centros de operación en tiempo real, feeds de inteligencia de amenazas, análisis de intrusiones y respuesta a incidentes; su función no era sustituir las capacidades estatales, sino reunir información de múltiples jurisdicciones y distribuir alertas y mitigaciones.4
  • El financiamiento federal de ese esquema se retiró en 2025: CISA canceló su acuerdo de cooperación con el Center for Internet Security —que había recibido unos USD 27 millones en el año fiscal 2024, con un recorte cercano a USD 10 millones—, lo que inicialmente cerró el EI-ISAC y empujó al MS-ISAC hacia un modelo de membresía pagada; el MS-ISAC preveía perder cerca de dos tercios de sus miembros gubernamentales.34
Análisis Lectura del Monitor

Enlaces no reponen la capacidad recortada

El memorando anuncia relaciones de enlace y un plan "en 30 días". Sin embargo, reasignar a un personal ya reducido para que cumpla funciones de coordinación no equivale a recuperar las capacidades de inteligencia de amenazas y respuesta a incidentes que fueron recortadas. Hay, además, una función que ningún estado puede reconstruir por separado: la visión nacional agregada, capaz de cruzar información entre agencias y detectar una amenaza antes de que alcance a cada oficina.

Esa ventaja quedó demostrada en 2020, cuando CISA, junto con la inteligencia federal, identificó una operación de influencia extranjera —atribuida principalmente a Irán— y comunicó sus hallazgos a las autoridades y a los votantes en términos que permitían actuar6. Restablecer la confianza, por tanto, no significa reconstruir esa capacidad. El calendario agrava el problema: el anuncio se produce a menos de 100 días de la elección, mientras un exfuncionario de la agencia estima que existe un vacío de información de entre 14 y 18 meses.5

Quién absorbe el costo del repliegue

La retirada del apoyo federal no hace desaparecer la necesidad de protección. Lo que hace es trasladar su costo de manera desigual. El EI-ISAC, operado por el Center for Internet Security, cerró inicialmente y luego reapareció bajo un modelo de membresía pagada. El resultado es un esquema fragmentado en el que el MS-ISAC preveía perder hasta dos tercios de sus miembros gubernamentales4; en la actualidad, el sistema electoral cubre 44 estados, mientras las oficinas locales deben adquirir el acceso con sus propios recursos.5

Los estados con mayor capacidad presupuestaria pueden contratar proveedores privados o ampliar sus equipos. Los condados pequeños, en cambio, rara vez cuentan con esa posibilidad. Tampoco la alternativa privada está disponible para todos, ya que, cerca de dos docenas de estados prohibieron el financiamiento privado de las elecciones después de la controversia de 2020, y varias de esas leyes impiden incluso recibir servicios gratuitos de organizaciones externas5. El costo estructural del repliegue no consiste, entonces, en una ausencia absoluta de seguridad, sino en su fragmentación y en la desigualdad con que se distribuye.

Lectura para sistemas de soporte central

Para los órganos electorales latinoamericanos que dependen de una única entidad central —o de un solo proveedor externo— para gestionar su ciberseguridad, la principal advertencia reside en la fragilidad de un modelo sostenido por una voluntad institucional que puede desaparecer de un ciclo electoral a otro. La resiliencia no depende del proveedor de turno, sino de que la función de intercambio de información quede institucionalizada y no pueda revertirse por decisión política.

Desde esta perspectiva, la soberanía electoral no debería pensarse únicamente en relación con las máquinas. También abarca la función de alerta temprana: quién la mantiene, bajo qué estructura y con qué presupuesto estable cuando el apoyo central se retira.

Referencias
  1. 1.Cisa.gov, En enero de 2017 el DHS designó los sistemas electorales como infraestructura crítica; CISA brinda a estados y localidades servicios de seguridad sin costo y de adhesión voluntaria.. cisa.gov/topics/election-security
  2. 2.Statescoop.com, El Center for Internet Security opera el EI-ISAC y el MS-ISAC; retiro escalonado del financiamiento federal desde 2025 con transición a membresía pagada.. statescoop.com/eiisac-msisac-center-internet-s…
  3. 3.Votebeat.org, CISA recortó unos USD 10 millones del acuerdo de cooperación con el Center for Internet Security (que recibió unos USD 27 millones en el año fiscal 2024); notificación a funcionarios electorales el 3 de marzo de 2025.. votebeat.org/2026/02/24/center-internet-secu…
  4. 4.Cdt.org, En 2024 el EI-ISAC daba servicio a unas 3.700 jurisdicciones electorales; desde febrero de 2025 CISA cortó el financiamiento del acuerdo con el CIS, lo que cerró inicialmente el EI-ISAC y empujó al MS-ISAC a un modelo pagado con pérdida esperada de dos tercios de sus miembros.. cdt.org/insights/countdown-to-the-midte…
  5. 5.Cnn.com, Memorando de CISA del 17 de julio de 2026, plan a 30 días, mecanismo usado en la Copa Mundial, funciones de enlace, EI-ISAC como suscripción paga con 44 estados, traba del financiamiento privado en unos dos docenas de estados y hueco de información de 14 a 18 meses.. cnn.com/2026/07/31/politics/trump-admin…
  6. 6.Cisa.gov, Declaración oficial del entonces director de CISA (2020) sobre la identificación y comunicación de una operación de influencia extranjera atribuida a Irán durante el ciclo electoral.. cisa.gov/news-events/news/statement-cisa…
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