La Corte Suprema de Estados Unidos suspendió provisionalmente una decisión de junio que había invalidado el uso ampliado del sistema federal SAVE para verificar la ciudadanía de electores. La decisión, emitida sin firma mientras continúa la apelación, permite realizar comprobaciones individuales antes de las elecciones de noviembre, aunque la ley impide ejecutar programas sistemáticos de depuración durante los 90 días anteriores a una elección federal. Después de los comicios podrán reanudarse los cotejos masivos. Según el Departamento de Seguridad Nacional, funcionarios de 25 estados ya habían procesado sus padrones mediante el sistema, que desde 2025 permite consultas por lotes utilizando números completos o parciales del Seguro Social.