The Guardian reporta errores de chatbots de IA en información para votantes durante elecciones escocesas
En este análisis · 3 secciones
- Un estudio del think tank Demos probo cinco asistentes de IA gratuitos con 75 preguntas sobre tres distritos antes de la elección al Parlamento escoces y encontro errores factuales en 34,1% de las respuestas: fechas equivocadas, requisitos de identificación inexistentes en Escocia, candidatos ubicados en contiendas erróneas y escándalos inventados, presentados con la misma confianza que las respuestas correctas. La Electoral Commission del Reino Unido pidió controles legales más claros sobre la información electoral producida por sistemas de IA, al considerar que el marco vigente no cubre suficientemente estos riesgos.
- La Electoral Commission del Reino Unido es el regulador electoral: supervisa normas y financiamiento de campañas, pero no conduce materialmente los comicios. Su pedido de controles legales sobre la información electoral producida por IA responde a que los asistentes no encajan en las categorias clásicas del derecho electoral británico -ni medio, ni campana, ni autoridad.1
- El requisito de identificación con foto rige en las elecciones parlamentarias del Reino Unido y en las locales inglesas, bajo la Elections Act 2022, pero no en las del Parlamento escoces (Holyrood); esa diferencia explica por que las respuestas de los chatbots sobre requisitos de identificación en Escocia fueron factualmente erróneas.
- El fenómeno no es nuevo: ya en las europeas de 2024 los asistentes fallaban en fechas y procedimientos, con uno de los modelos arrojando una alta proporción de respuestas falsas o parciales.2 No obstante, la investigación del Alan Turing Institute no hallo evidencia de que la desinformación habilitada por IA haya alterado resultados de comicios recientes en el Reino Unido o Europa, lo que situa el riesgo en proporción.34
El dato y sus límites
Demos halló que más de un tercio de las respuestas proporcionadas por asistentes gratuitos de IA contenían errores factuales en un ejercicio realizado sobre 75 preguntas y tres distritos electorales. La cifra llama la atención, pero su principal valor analítico está en la naturaleza de los errores observados: fechas equivocadas, requisitos de identificación inexistentes en Escocia, candidatos ubicados en contiendas erróneas y escándalos inventados, todos presentados con el mismo nivel de confianza que las respuestas correctas. La cautela metodológica es necesaria —muestra acotada, herramientas gratuitas y un único momento de observación—, pero el ejercicio muestra que incluso información electoral básica y fácilmente verificable puede ser presentada de forma incorrecta por sistemas ampliamente accesibles al público.
Donde queda el hueco
La Electoral Commission ha planteado la necesidad de controles legales más claros porque los asistentes de IA no encajan fácilmente en las categorías regulatorias tradicionales sobre información electoral y comunicación política. El desafío es que estos sistemas participan en la capa informativa del proceso electoral —cómo los ciudadanos obtienen información sobre fechas, requisitos o candidatos— sin desempeñar funciones propias de la administración electoral ni de los actores políticos regulados. El caso pone de relieve una cuestión que aún se encuentra en debate en distintos países: cómo asignar responsabilidades y mecanismos de supervisión a sistemas generativos que producen respuestas dinámicamente y que no operan bajo los esquemas regulatorios diseñados para medios de comunicación, campañas o publicidad electoral.
Riesgo proporcionado y lecturas para la region
Conviene distinguir entre la existencia de errores y su impacto efectivo sobre la integridad electoral. El Alan Turing Institute no halló evidencia de que la desinformación generada por IA haya alterado resultados recientes en el Reino Unido o Europa. Sin embargo, el estudio sugiere un riesgo más inmediato: que los votantes reciban información incorrecta sobre aspectos básicos del proceso electoral, como fechas, requisitos de identificación o candidaturas. El problema no radica únicamente en la existencia de errores, sino en que estos pueden presentarse con el mismo grado de confianza que las respuestas correctas, dificultando que los usuarios distingan entre información fiable e información errónea. Para las autoridades electorales, el caso refuerza la importancia de mantener información oficial accesible, actualizada y fácilmente localizable por los canales digitales que utilizan los ciudadanos para informarse.
- 1.The Guardian, Cobertura del estudio Demos y reaccion de la Electoral Commission. theguardian.com/technology/2026/may/20/ai-chatb…
- 2.Demos, Reporte 'electoral hallucinations' y antecedente 2024. demos.co.uk/research/electoral-hallucinatio…
- 3.The Ferret / Alan Turing Institute, Could AI misinformation sway the Scottish election?. theferret.scot/could-ai-misinformation-sway-th…
- 4.Alan Turing Institute, AI-Enabled Influence Operations: Threat Analysis of the 2024 UK and European Elections. cetas.turing.ac.uk/publications/ai-enabled-influen…