En el plenario virtual del Tribunal Superior Electoral de Brasil, una mayoría de ministros acompañó el 18 de agosto la divergencia de la ministra Estela Aranha frente al relator André Mendonça en tres procesos sobre contenidos generados con inteligencia artificial. Según ese criterio, una vez que un contenido sintético realista queda caracterizado como deepfake conforme a la normativa electoral, su remoción no exige demostrar adicionalmente que tenga capacidad para inducir a error al elector; identificarlo como contenido generado con IA tampoco elimina la prohibición. Los tres juicios fueron interrumpidos por un pedido de vista del presidente del tribunal, Kassio Nunes Marques, por lo que el criterio todavía no constituye una decisión definitiva.