Una investigación de Reuters reconstruyó cómo, desde junio de 2025, funcionarios vinculados a la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, el FBI y el Departamento de Justicia buscaron evidencia de manipulación electoral en Puerto Rico, el condado de Fulton, Georgia, y el condado de Maricopa, Arizona. En Puerto Rico copiaron los datos de una máquina de Dominion y remitieron entre ocho y diez cajas de discos externos a la ODNI; el análisis identificó vulnerabilidades, pero no encontró evidencia de alteración de votos. La operación se extendió después a registros electorales de Maricopa y a unas 650 cajas de boletas, imágenes y registros incautadas por el FBI en Fulton.