Casa Blanca retrasa publicación de informe sobre vulnerabilidades en máquinas de votación
En este análisis · 3 secciones
- La Casa Blanca aplazó durante varios meses la publicación de un informe elaborado por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) que identifica vulnerabilidades significativas en determinadas máquinas de votación utilizadas en Estados Unidos. El documento no afirma que se hayan alterado votos, pero recomienda actualizar el software y corregir brechas de seguridad.
- La ODNI informó durante aproximadamente seis meses a la Casa Blanca sobre el contenido del estudio sin recibir autorización para hacerlo público, según tres fuentes citadas por Reuters.
- El informe fue elaborado en el marco de la Orden Ejecutiva 14248, «Preserving and Protecting the Integrity of American Elections» (2025), que impulsa diversas medidas federales relacionadas con la administración electoral y cuya aplicación ha sido parcialmente suspendida por tribunales federales.
- La directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, impulsó la investigación antes de dejar el cargo. Un segundo informe, elaborado por la contratista Mojave Research sobre máquinas incautadas en Puerto Rico, tampoco ha sido publicado y, según Reuters, tampoco encontró evidencia de manipulación de votos.
- La administración electoral estadounidense es profundamente descentralizada: no existe un órgano electoral nacional y las elecciones son organizadas por los estados y miles de jurisdicciones locales, dentro del marco constitucional que distribuye las competencias electorales entre los estados y el Congreso. El contraste con los modelos integrados de varios países latinoamericanos —como la JCE dominicana, el INE mexicano o la Registraduría colombiana— es estructural.
- La Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) coordina a la comunidad de inteligencia de Estados Unidos y no forma parte de la administración electoral. Su participación en la evaluación de vulnerabilidades de máquinas de votación responde a competencias de seguridad nacional y ciberseguridad, no a funciones de organización o supervisión de elecciones.
- El estudio fue elaborado en el contexto de la Orden Ejecutiva 14248, «Preserving and Protecting the Integrity of American Elections», firmada el 25 de marzo de 2025. Varias de sus disposiciones fueron posteriormente suspendidas por tribunales federales al considerar que excedían la autoridad presidencial sobre la administración de las elecciones. 2
- Las vulnerabilidades descritas —como software desactualizado y máquinas con capacidad de conexión a Internet— ya eran conocidas por administraciones anteriores, según las fuentes citadas por Reuters. El debate sobre la seguridad de estos sistemas y el fortalecimiento del voto en papel junto con las auditorías posteriores constituye una discusión recurrente en Estados Unidos. 1
- El propio informe no encontró evidencia de manipulación de votos en las elecciones de 2020. Asimismo, la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de la Infraestructura (CISA) calificó esos comicios como "los más seguros de la historia" del país, una conclusión que contrasta con las alegaciones de fraude que múltiples auditorías, investigaciones oficiales y decisiones judiciales no lograron respaldar. 13
Un informe que no sirve a ninguna narrativa
Lo verdaderamente revelador no son las vulnerabilidades identificadas —máquinas con software desactualizado o con capacidad de conexión a Internet eran riesgos conocidos desde administraciones anteriores—, sino quién decide cuándo y cómo divulgar esa información.1 En realidad, el aplazamiento del informe pone de manifiesto una tensión política poco habitual: para algunos actores del Gobierno, su publicación podía erosionar la confianza de los votantes; mientras que, para otros, el documento tampoco respaldaba las afirmaciones de fraude formuladas sobre las elecciones de 2020.1 Así, un diagnóstico eminentemente técnico terminó retenido no porque fuera incorrecto, sino porque no resultaba plenamente funcional para ninguna de las principales narrativas políticas. En consecuencia, el debate deja de girar únicamente en torno a las vulnerabilidades del sistema y pasa a centrarse también en la gobernanza de la información sobre esos riesgos.
El tiempo también es un factor de seguridad
La discusión pública suele plantearse como una disyuntiva entre confianza y fraude, dejando en segundo plano a quienes finalmente deben implementar las correcciones: las autoridades electorales estatales y locales. De acuerdo con Reuters, los especialistas de la ODNI recomendaron iniciar las actualizaciones con suficiente antelación para que los estados pudieran completarlas antes de las elecciones intermedias.1 Por ello, cada mes de retraso reduce el margen disponible para corregir vulnerabilidades, validar cambios y desplegar nuevas versiones del software. Al mismo tiempo, conviene recordar que ni el propio informe, ni las auditorías posteriores, ni las investigaciones judiciales encontraron evidencia de manipulación de votos en las elecciones de 2020, mientras que la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de la Infraestructura (CISA) calificó esos comicios como los más seguros de la historia del país.13 Dicho de otro modo, la controversia no gira sobre la existencia de fraude probado, sino sobre la forma en que se gestionan y comunican los riesgos técnicos antes de una elección.
Una lección invertida para América Latina
El caso estadounidense ofrece un contraste relevante para los países latinoamericanos acostumbrados a órganos electorales nacionales con competencias concentradas. A diferencia de ese modelo, la administración electoral en Estados Unidos se distribuye entre los estados y miles de jurisdicciones locales, mientras que el Gobierno federal carece de autoridad directa para organizar las elecciones.23 Por esa razón, la confianza pública depende no solo de la seguridad técnica de las máquinas, sino también de la independencia de las instituciones encargadas de evaluar y comunicar los riesgos. En definitiva, un informe técnico cuya publicación se retrasa por consideraciones políticas pone de relieve un desafío de gobernanza y transparencia institucional que trasciende la tecnología empleada en la votación.
- 1.Reuters, Aplazamiento del informe ODNI; vulnerabilidades por software desactualizado y conexión a internet conocidas por administraciones previas; CISA declaró 2020 la elección más segura; los litigios no probaron fraude.. reuters.com/world/white-house-delays-releas…
- 2.Congress.gov, Orden ejecutiva 14248 (25 mar 2025) y bloqueo judicial de varias de sus provisiones por exceder la autoridad presidencial sobre las elecciones federales.. congress.gov/crs-product/LSB11368
- 3.PBS News, Administración electoral descentralizada en miles de jurisdicciones sin órgano nacional; alegaciones de fraude de 2020 desmentidas por auditorías, investigaciones y cortes.. pbs.org/newshour/politics/watch-trump-s…