El Wesleyan Media Project identificó al menos 164 anuncios políticos generados o modificados con inteligencia artificial durante el ciclo electoral estadounidense de 2026, cuya difusión acumuló un gasto de al menos USD 80 millones hasta comienzos de septiembre. El 80% fue patrocinado por candidaturas republicanas o grupos que las respaldan; el 69% no declaró el uso de IA y esas piezas concentraron el 78% del gasto registrado. Estados Unidos carece de una regla federal general de etiquetado, mientras las normas estatales difieren en alcance y mecanismos de aplicación. El Partido Demócrata de Nueva York presentó una queja ante la junta electoral estatal por un anuncio que presuntamente incumplió las exigencias de divulgación.