La Misión de Observación Electoral de la OEA en Brasil, encabezada por José Miguel Insulza e integrada por 91 observadores de 23 nacionalidades, presentó el 6 de octubre su informe preliminar sobre la primera vuelta celebrada dos días antes. La misión registró una difusión masiva de información falsa, incluidos contenidos engañosos sobre los procedimientos electorales y ataques infundados contra el sistema de voto electrónico. También señaló tensiones en la regulación de la campaña digital, como la falta de criterios jurídicos uniformes sobre imágenes generadas con inteligencia artificial y el retiro de contenidos informativos debido a las restricciones aplicadas por las plataformas.